lunes, 21 de mayo de 2007

Angelitos Negros

"Pintor que pintas tu tierra,
si quieres pintar tu cielo,
cuando pintes angelitos
acuérdate de tu pueblo
y al lado del ángel rubio
y junto al ángel trigueño,
aunque la Virgen sea blanca,
píntame angelitos negros."

52 años han pasado desde que un día como hoy, 21 de Mayo, falleciera en un accidente automovilístico en Ciudad de México el autor de estos versos, el poeta venezolano Andrés Eloy Blanco.

Nacido en Cumaná el 06 de Agosto de 1897, desde niño vivió el precio de las diferencias políticas pues a causa de ellas su familia fue confinada, en una especie de destierro, en la Isla de Margarita durante el gobierno de Cipriano Castro; caído este y ya en el poder el general Juan Vicente Gómez se mudaron a la ciudad de Caracas donde además de cursar sus estudios comenzó su viaje por los caminos de las palabras.

A los 16 años publica sus primeros poemas y es ya miembro del Círculo de Bellas Artes; a los 21 con su “Canto a la Espiga y el Arado” gana el reconocimiento en los primeros “Juegos Florales” celebrados en nuestro país y publica un drama en verso que titula “El Huerto de la Epopeya”.

Se graduó de abogado en 1920 en la Universidad Central de Venezuela y, (este es un dato curioso que he encontrado en el Tomo II del libro “Literatura Hispanoamericana” de Oscar Sambrano Urdaneta y Domingo Miliani), uno de sus primeros clientes como profesional del derecho es Doña Pancha Vásquez, mujer sobre la que se tejieron toda clase de leyendas en su tiempo y que sería el modelo y germen de uno de los mas importantes personajes de la literatura hispanoamericana, nada menos que de Doña Bárbara, personaje central de la obra homónima del gran Rómulo Gallegos.

Comienza una vida de agitación política paralela a su desarrollo franco como creador; en 1921 publica su poemario “Tierras que me oyeron” y en 1923 su famoso “Canto a España” que le valió el reconocimiento internacional al resultar ganador de un concurso internacional de poesía bajo los auspicios de la Real Academia de la Lengua, razón que le lleva a España donde pasa mas de un año de viaje y producción de poemas que serían publicados diez años mas tarde en “Poda” donde incluiría una selección de sus poemas escritos entre 1923 y 1928.

Su entrada plena en la vida política se perfila en estos años, al hacerse miembro de organizaciones clandestinas que, aunque infructuosamente, trabajan en el derrocamiento de Gómez, esto le vale ser encarcelado en la tenebrosa prisión de La Rotunda tras el fallido golpe de estado del 07 de Abril de 1928; inicia entonces un “tour” recorriendo como prisionero varias cárceles venezolanas hasta que en 1932 es “liberado” (con severas restricciones) por encontrarse en delicado estado de salud.

En 1935, (año del fallecimiento de Gómez), aparece su libro de cuentos “La Aeroplana Chueca” donde se pone de manifiesto un sentido del humor que años mas tarde sería su “marca” en los escritos con que colaboró en “El Morrocoy Azul”.

Durante el gobierno de Eleazar López Contreras Andrés Eloy Blanco cumple sus primeras funciones políticas formales dentro del gobierno como Jefe del Servicio de Gabinete en el Ministerio de Obras Públicas pero por ser miembro militante de una organización política mal vista por el gobierno y tras elevar enérgicas protestas por la represión violenta de unos manifestantes que en la Plaza Bolívar de Caracas fueron ametrallados por ordenes del Gobernador, se le nombra Inspector de Consulados, con la intención de alejarlo de Venezuela y de las esferas oficiales.

Mientras está en desempeño de este cargo nuevos sucesos trágicos de índole político y represivo sacuden la vida venezolana y la conciencia del poeta por lo que no duda en presentar su renuncia y regresar al país donde colabora y participa activamente en la fundación, en 1937, del “Partido Democrático Nacional” por el que es postulado y finalmente elegido Concejal y posteriormente Diputado al Congreso Nacional. Entre 1937 y 1938 publica cuatro libros: el poemario “Barco de Piedra”, la obra de teatro “Abigail”, una libro de prosas poéticas “Malvina Recobrada” y el poemario “Baedeker 2.000”; estos serían, lamentablemente, su últimos poemas publicados; en 1942 publicó su libro en prosa “Navegación de Altura” y en 1944 contrae matrimonio con Lilina Iturbe

La vida política partidista lo absorbe y lo aleja de la producción poética, pues en sus propias palabras “...La política, pues, obliga como un arte.” y participa en la fundación de Acción Democrática, partido que estaba siendo creado y estructurado con la intención de postular a la presidencia de la república (que finalmente obtendría en 1948) a Rómulo Gallegos, pero antes que esto se lograse y hallándose Andrés Eloy Blanco en el exterior ocurre el derrocamiento de Isaías Medina Angarita en 1945, suceso que da un vuelco a la realidad política de Venezuela y que seguramente fue un trago amargo para Andrés Eloy Blanco, pues a pesar de ser fundador y militante del partido que mas activamente trabajó en el derrocamiento del presidente Medina, unía a ambos hombres una cercana amistad personal.

A finales de 1946 preside la Asamblea Nacional Constituyente convocada para realizar cambios sustanciales en nuestra carta magna y en 1947 publica otra obra en prosa “Vargas, Albacea de la Angustia”; en 1948, al ganar las elecciones presidenciales, Rómulo Gallegos lo nombra Ministro de Relaciones Exteriores pero escasos meses después de asumir la presidencia Gallegos es derrocado y exiliado; Acción Democrática es proscrito y disuelto y Andrés Eloy Blanco parte para el exilio en compañía de su familia.

Tras un breve período en Cuba finalmente se establecen en México, donde retoma la actividad poética, de esos años hay que destacar los poemas “A un año de tu luz” de 1951 que es una elegía a su madre, muerta en 1949 y “Giraluna” de 1955; ese mismo año, el 21 de Mayo, a los 57 años de edad fallece en un trágico accidente en Ciudad de México el poeta que refiriéndose a Venezuela, y sin conocer su destino de exilio y muerte, escribió:
“...que el hijo vil se le eterniza adentro
y el hijo grande se le muere afuera.”

Muchos aprendimos de niños las rimas de “Píntame Angelitos Negros” muchos hemos pasado por Apartaderos y casi sin falta, a la sombra de sus febriles dedos señalando la lejanía de la sierra andina, nos hemos sentado y retratado acompañando la locura de Luz Caraballo... mas allá de su estatura moral y política, mas allá de su huella imborrable en la historia de la literatura venezolana e hispanoamericana son los dulces versos con que inicié este post y la desesperada ternura del “Palabreo de la Loca Luz Caraballo”, que les transcribo a continuación, los que en mi corazón fijaron la figura de Andrés Eloy Blanco, hoy uno de los luceritos que cuenta Luz Caraballo y sin duda una de las que mas brilla entre las siete estrellas de mi bandera.

De Chachopo a Apartaderos
caminas, Luz Caraballo,
con violetitas de mayo,
con carneritos de enero;
inviernos del ventisquero,
farallón de los veranos,
con fríos cordilleranos,
con riscos y ajetreos,
se te van poniendo feos
los deditos de tus manos.

La cumbre te circunscribe
al sólo aliento del nombre,
lo que te queda del hombre
que quien sabe donde vive;
cinco años que no te escribe,
diez años que no lo ves,
y entre golpes y traspiés,
persiguiendo tus ovejos,
se te van poniendo viejos
los deditos de tus pies.

El hombre lleva en sus cachos
algodón de tus corderos,
tu ilusión cuenta sombreros
mientras tú cuentas muchachos;
una hembra y cuatro machos,
subida, bajada y brinco,
y cuando pide tu ahínco
frailejón para olvidarte
la angustia se te reparte:
uno, dos, tres, cuatro, cinco.

Tu hija está en un serrallo,
dos hijos se te murieron,
los otros dos se te fueron
detrás de un hombre a caballo.
"La Loca Luz Caraballo"
dice el decreto del Juez,
porque te encontró una vez,
sin hijos y sin carneros,
contaditos los luceros:
... seis, siete, ocho, nueve, diez...




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